Ivo Corbalán tiene 21 años y desde hace uno presta servicio en el Hospital Mamá Antula de Santiago del Estero, donde emociona con su actitud. “Hay que tratar a los pacientes como si fuera un familiar, yo solo quiero sacarles una sonrisa”.

Podría ser imitador de Sandro por la voz y la emoción que genera en quienes lo escuchan cantar. Pero no: viste ambo celeste y, celular en mano, activa la música y se para frente a las puertas de las habitaciones de quienes están internados con COVID-19. Y entonces, la magia: ofrece su mejor concierto mientras, vidrio mediante, alienta a los pacientes para que lo sigan. Como pueden, lo hacen y es entonces cuando se produce lo que muchos consideran casi un milagro.

“Les canto simplemente porque yo desearía que me tratarán así a mí o a cualquiera de mis seres queridos. Esa es la enseñanza que tenemos en el hospital, tratarlos como a un familiar” y, sin dudarlo, entona Porque yo te amo, el tema del Gitano que le cantó a Sergio Oviedo, el paciente del video viral, mientras se estaba recuperando de COVID-19 y que poco después fue dado de alta.

Esa no fue la primera vez que lo hizo ni comenzó a hacerlo ahora. Ivo ama cantar y jugar al locutor, por eso, mientras realiza los traslados en la ambulancia propone a los pacientes que pidan un tema o simula que son parte de un programa de radio que sale en vivo, sirenas mediante. “A Oviedo, por ejemplo, lo miré y le dije: ‘Vos tenés carita de que te gusta Sandro’ y cuando me dijo que le gusta mucho, le canté un tema de él”, cuenta el joven que en su tiempo libre canta cuarteto y que en unas semanas cumplirá un año como trabajador del hospital zonal.

“Les canto para que no se sientan solos, sobre todo cuando no pueden recibir visitas y con deseo de que puedan recuperar pronto la salud. Si los pacientes están bien, el personal de salud está mejor”

Ivo vive en el barrio El Vinalar, a 8 cuadras del centro de salud, junto a sus padres. Tiene dos hijos y desde que supo que ese nosocomio abriría para atender casos de coronavirus no dudó en ser parte y, como asegura, “quise ayudar desde el primer momento a salvar vidas”.

“Este es mi granito de arena. Si bien me toca trabajar de lunes a viernes y por la tarde, estoy cuando y donde hace falta con el único objetivo de ayudar. Ese es el clima general en el hospital que tiene apenas un año y que está poniendo lo mejor para atender a los pacientes”, asegura y admite que “lo que más me gusta de mi trabajo es ayudar para sacarles una sonrisa a quienes están internados, a mis compañeros y a todo el personal médico, que tanto está luchando”.

Emocionado por la respuesta de los pacientes, reconoce que lo que más lo estremece “es ver cuando levantan las manitos o cuando murmuran la letra de la canción que entono. Es muy importante sacarle una sonrisa una persona que está en un hospital sobre todo con esta pandemia”.