Desde que Marie Kondo puso el tema del orden y la limpieza de moda, se han difundido los beneficios de mantener el hogar prolijo y cuidado. No sólo a nivel emocional, sino también por un tema de salud, pero ahora hasta se descubrió que las parejas tienen más sexo cuando están en un ámbito limpio y ordenado.

Un estudio español relacionó la frecuencia sexual de las parejas en función de su entorno, y descubrieron que el bienestar físico que brinda el hogar en orden influye notablemente en la libido de sus habitantes. Una empresa de productos de limpieza le encargó a una consultora independiente que estudiara la relación entre limpieza y felicidad, y lograron demostrar que la pulcritud del hogar tiene impacto directo en la actividad sexual de sus moradores.

Tomando los datos de dos mil personas determinaron que dedican en promedio 8,5 horas semanales a limpiar la casa, y muy poco más si se vive en pareja o se tienen hijos. En ningún caso el promedio supera las 9 horas semanales.

Pero también obtuvieron una respuesta sorprendente: el 62% de los solteros admitieron ser más felices al tener la casa limpia, y el porcentaje aumenta al 67 % en el caso de las parejas. Otro dato interesante es que la felicidad es mayor cuando la responsabilidad de la limpieza en compartida: el porcentaje de los españoles que se declaran “muy o bastante felices” sube al 76% entre aquellos que comparten las tareas con su pareja u otro miembro del hogar.

Pero lo más llamativo es la relación con la frecuencia sexual. El estudio demuestra que en los hogares que dedican más tiempo al aseo el porcentaje de práctica de sexo semanal está 24 puntos por encima del registrado en los hogares “no limpios”. Cuando la casa está limpia y ordenada, la relación de pareja mejora un 55%, lo que conlleva a un aumento del deseo sexual en un 51%: las parejas tienen más sexo.

En los hogares donde se esmeran por mantener la limpieza y el orden las parejas tienen más sexo y se llevan mejor que en los que están más descuidados. No se ha determinado con exactitud a qué se debe este incremento, pero se estima que una casa pulcra relaja y evita el estrés, brindando un ámbito más propicio para el disfrute y el encuentro de la pareja.