Fue reconocido por el Concejo Deliberante por su ayuda al Hospital de Niños de La Plata, a donde llega cada viernes desde 2013. Retrato de un hombre que busca justicia y alegría.

El 2 de abril de 2013 un hombre común, docente de una escuela pública primaria, se acercó al Hospital de Niños de La Plata «Sor María Ludovica» y le dijo a la monja que lo atendió: «Tengo un amigo que quiere venir a ayudar. Si ustedes están de acuerdo lo verán esta tarde. Quiere colaborar con los niños». La religiosa le respondió que por supuesto, sería bienvenido. «Dígame el nombre, así sé quién es cuando venga», sugirió la mujer. El maestro le respondió serio, porque no bromeaba: «Su nombre es Batman».

Fue una premonición, porque ese día de abril en que finalmente Batman golpeó la puerta del hospital y una monja lo recibió no sin asombro cuando lo vio en el umbral con el batimóvil estacionado detrás, lleno de regalos.

De Bruno Díaz sabemos entonces que desde aquella fecha, cada viernes de su vida -a eso de las 19 se escucha el rugido de su batimóvil que se aproxima por la calle 14- aparece en el Hospital de Niños. Si falta por un feriado largo o por algún impedimento personal, compensa con otro día de la semana. No se permite no ir.

Cuando arrancó llevaba lápices para colorear como obsequio a los niños y niñas internados o en la guardia. Actualmente su trabajo es descomunal y cuenta con el respaldo de toda la comunidad. Batman trae pintura para el edificio, ropa, televisores para las habitaciones de los chicos, acolchados, reposeras para los padres que acompañan el sufrimiento, lo que sea, porque la mano de Batman hace lo que el Estado manco no puede.

«Lo ideal sería que Batman visite a los chicos, les lleve dibujos y listo. Al ver que tanta gente quiere colaborar, y que hay tanta necesidad, entonces hay que ayudar. Y cuando ves esas falencias tenés dos opciones: o despotricar o hacer algo desde tu lugar. Optamos por hacer», remarca, con convicción.

Se sabe, a diferencia de otros superhéroes, Batman no tiene poderes inexplicables. Lo suyo es voluntad y cuerpo. Humanidad. Si no hay oxígeno se muere, no puede volar ni se hace invisible. Batman es un tipo común con un compromiso sobrenatural, que no soporta la injusticia ni el dolor de un niño.