Jon Matson intenta cambiar de disfraz cada día para que sus vecinos no pierdan la sonrisa a pesar de la complicada situación.

Durante estos tiempos de cuarentena y cuidados, podemos ser testigos de muchas acciones solidarias y sorprendentes por parte de la población en cualquier lugar del planeta. El objetivo es intentar sobrellevar de la mejor manera el confinamiento y animar, en la medida de lo posible, a la gente que tiene que quedarse en su casa.

Una de esas personas es Jon Matson, un cartero de Boldon, en el noreste del Reino Unido. Decidido a lograr extraer una sonrisa de sus vecinos, ya hace un tiempo comenzó a repartir el correo disfrazado de maneras diferentes con tal de hacer más llevadero el confinamiento.

«Todo el mundo vive en un estado de incertidumbre en estos momentos y tú eres la única persona fuera de la familia que ven, así que ¿por qué no darles algo por lo que sonreír?».

Ya ha salido a dejar la correspondencia vestido de gladiador, de porrista, de hawaiano y de pastorcita, prometiendo muchos más. «Es muy agradable ver a la gente venir a verme. Ver así a todo el mundo también me ayuda a mantener mi ánimo en el trabajo diario».

Zoe Grant, una vecina que está en el camino del recorrido postal de Matson, se muestra encantada con la acción de este peculiar cartero: «Jon está enviando un mensaje muy positivo a los residentes, advirtiendo que con este virus no todo es malo si se puede hacer con humor». Además, reconoce estar orgullosa de que Matson sea su cartero: «estoy deseando ver cuál será su próximo disfraz».