Son once canciones que fueron grabadas íntegramente por el artista: nueve en casetes de chromo estéreo en portastudio y dos en cinta abierta. Todo fue realizado sin salir de su célebre mansión de Banfield.

Este viernes salió Tengo una historia así, el álbum inédito de Sandro que, como Sony lo explica en la presentación oficial, “es mucho más que el disco de las grabaciones encontradas” del músico dado que presenta al ídolo en su intimidad como nunca antes se escuchó. Lo definen como “un hallazgo en todo sentido” y no se equivocan. Su voz, rescatada de casetes y cintas originales que grabó en su propio estudio, celebra al artista en su máxima expresión.

Hace un tiempo se presentó “No te vayas todavía”, un adelanto de este trabajo discográfico y una canción cuya letra y música le pertenecen y que, por algún motivo, nunca llegó a grabar para incluir en alguno de sus discos. Su letra contiene un halo cuanto menos premonitorio: “No te vayas todavía, porque aún no llega el día, quédate otro poquito, por favor…”, acrecentando la mística de un artista que sigue vigente en el corazón de sus incondicionales fans.

El álbum se completa ahora con diez canciones más, una de ellas inédita: “Eso que se hace de a dos”, y las otras nueve en versiones hasta hoy desconocidas. Una maravilla donde el tiempo no hace más que agigantar esta obra y esa omnipresencia de Sandro en cada corazón de sus miles de seguidores. Por todo esto, Tengo una historia así es un álbum de carácter histórico.

Casi todas son de su autoría (”La vida dura”, “Mi lágrima número Cien”, “Yo te haré mujer”, “No te vayas todavía”, “Tengo una historia así”, “Eso que se hace de a dos”, “Volviendo a casa”, “Tú, que sabes del amor” y “Compañero de platea”). A excepción de “Hay mucha agitación” (Dave Williams) y “Se te nota” -la canción que estrenó en su legendario recital del Madison Square Garden de Nueva York-, compartida con Armil, el seudónimo de su representante Oscar Anderle.

En el bonus track, “Eso que se hace de a dos”, nos encontramos con la soberbia participación de Charly García y Pedro Aznar, cristalizando así un inesperado reencuentro a 30 años de la inolvidable grabación de “Rompan Todo”, para el disco Tango 4 de 1991. El legado de su inmenso patrimonio artístico supera cada día la enorme leyenda de Sandro de América. Y así este álbum lleva su sangre y su pasión, rindiéndole merecido tributo a su condición de artista fuera de serie. El disco está disponible en CD y en plataformas digitales.