Una mujer elegía productos en el pasillo de las especias cuando se encontró cara a cara con una pitón de tres metros de largo.

Helaina Alati caminaba por el pasillo de las especias de un supermercado de Canberra cuando se encontró con una imponente serpiente. La cabeza de una Pitón Morelia Spilota de 3 metros de largo la sorprendió al emerger de entre los estantes.

“Estaba en el pasillo de las especias buscando algo para condimentar el pollo que cenaría, así que en un principio no la registré por estar concentrada en los jarritos de aderezos,” dijo Alati. “Cuando miré para la derecha, su cabeza estaba asomándose.”

Alati, que casualmente es una entrenada cazadora de serpientes, afirmó que la cabeza de la víbora se le acercó a menos de 20 centímetros. “Por suerte tengo un pasado ligado a las serpientes y pude mantener la calma. Definitivamente fue algo que me causó cierto shock porque no me lo esperaba”, agregó.

La cadena de supermercados Woolworths confirmó en un comunicado que un “cliente extraño y resbaladizo fue encontrado en el pasillo de las especias” el lunes a la mañana en su local de un suburbio de Glenorie, al noroeste de Sídney. “Una vez identificado, nuestro equipo de trabajadores reacciono con calma y rápidamente para armar un cordón que proteja a los clientes,” afirma el comunicado.

Alati utilizó su celular para captar en video el momento en que la serpiente extiende su cuerpo desde el estante al pasillo antes de reportar el incidente al personal del supermercado. “Les dije: ‘voy a buscar mi bolsa para serpientes’. Creo que pensaron que estaba un poco loca, para ser honesta. Cuando les dije que había una pitón de 3 metros entre los estantes no supieron que decir”, afirmo Alati.

La clienta fue a buscar su bolsa para atrapar serpientes de su casa, que no quedaba lejos, y volvió para capturarla. El reptil ya se había vuelto a retraer al interior del estante. Luego la liberó en las afueras de Woodlands.

Por el momento no está claro cómo ni cuándo entró la serpiente al supermercado. Alati, basándose en su entrenamiento para atrapar serpientes, cree que estaba buscando una pareja. “Desde el primer momento supe que no era ni venenosa ni agresiva, y que no iba a representar un problema para nadie”.