Quince empresas de Medio Oriente necesitan mozos, recepcionistas y jefes de cocina nacidos en la región.

En Qatar, dentro de un año, dos meses y 27 días, empezará el Mundial de Fútbol. Dentro de las proyecciones empresariales de hoteles y restaurantes de lujo es poco tiempo. La perspectiva por reforzar su personal es ambiciosa e inmediata. La demanda ya comenzó. Para ahora, precisan un cupo de 50 profesionales. Para mediados del año próximo, en vísperas de la Copa del Mundo, los empleos disponibles se multiplicarán.

“Lo que estamos buscando ahora son posiciones iniciales en lo que es la gastronomía: mozos, camareras, recepcionistas en restaurantes, recepcionistas en hoteles, posiciones para la cocina, jefes de cocina. Buscamos gente que quiera ir a trabajar a Medio Oriente. No trabajamos con hoteles de tres y cuatro estrellas, solo con hoteles de lujo y de cinco estrellas para asegurarnos adónde van a ir nuestros candidatos”, detalló Carlos Díaz, director de recursos humanos de dos hoteles de lujo en Qatar

El perfil es preciso: no importa si es hombre o mujer, tampoco la edad. Debe ser, eso sí, gente que viaje sola. Por eso, los candidatos suelen ser gente joven. El requisito excluyente es un muy buen manejo del inglés. La otra condición determinante es la experiencia laboral: se exige una práctica mínima de dos años comprobable en firmas de nivel.

Son empleos por tiempo indeterminado: mínimo un año y máximo tres, que es lo que generalmente la gente permanece en un mismo lugar. Es un trabajo formal en el que las empresas contratantes cubren todo: el visado, los pasajes de ida y vuelta, el alojamiento, las comidas, el uniforme y el transporte de ida y vuelta hacia el trabajo. El candidato no tiene que invertir en nada, solo tener su pasaporte al día y presentar un PCR negativo previo a volar”.

Las jornadas laborales son de nueve horas con una de almuerzo, seis días a la semana. Los salarios oscilan entre 600 y 1.200 dólares (más la propina), según la posición a ocupar: “Son sueldos libres de gastos, salarios netos -destacó-. Con ese monto de dinero, uno podría vivir bien teniendo en cuenta que la empresa cubre el resto de los gastos. Son lugares caros para vivir. Después queda en función de cada persona cómo administra el dinero”.