Susan Marie Smuzinsky descubrió unas palabras escritas en la pared de su nueva vivienda que no tiene pensado quitar.

«Amamos, reímos, lloramos y jugamos aquí. Esperamos que vosotros también lo hagáis». Estas son las palabras que Susan Marie Smuzinsky vio en un mensaje escrito en la pared de su nueva casa. La propietaria de esta vivienda de Newfield, en Nueva Jersey (Estados Unidos), ha estado viviendo algunos años en una casa cercana y conocía a la pareja que habitó anteriormente su nuevo hogar.

Tal y como ha contado Smuzinsky, aunque había tenido trato con el matrimonio, no los conocía «muy bien». Aunque la identidad del matrimonio no ha trascendido, lo que sí se sabe es que la pareja crió a su familia en la casa. En el mensaje escrito en la pared también puede leerse que la vivienda contaba con «muchos recuerdos maravillosos». De momento, Smuzinsky no tiene pensado deshacerse de la prueba física del último deseo de los antiguos propietarios.

La mujer no tenía en un principio intención de comprar la vivienda. Sin embargo, confiesa que «en cuanto entré (a verla) me sentí como en casa». Afirma que «no dejaba de pensar que si alguien más la conseguía se me iba a romper el corazón». Antes incluso de emocionarse con el mensaje, pensaba que tendría que “mudarme, porque no podré ver a nadie más en ella”.

Ahora, Smuzinsky vive al lado de su hija, lo que es «el sueño de todo padre». Confiesa que intentará cumplir el deseo impreso en la pared de su nuevo hogar y señala que, en caso de «que la familia anterior pase alguna vez por aquí, espero vean que su casa está siendo tratada con cuidado y respeto y que se la quiere tanto como ellos la querían».