En el año 2005, se estableció el Día Internacional de los Primates, para dar a conocer la persecución, explotación y presiones a las que están sometidas estas especies en todo el mundo.

Cariño. Los chimpancés, al igual que los humanos, se dan besos, abrazos y palmadas en la espalda, se tocan las manos, se hacen cosquillas… ¡Y hasta se ríen cuando juegan!

¿Quién es el padre? Es difícil determinar la paternidad de los chimpancés. Recientemente es posible hacerlo gracias al análisis de ADN en muestras de excrementos.

Comunicación. La comunicación es muy importante en todas las especies. Gracias al estudio de los chimpancés los investigadores han comprobado que son capaces de aprender el lenguaje de signos.

¿Son peligrosos? Los chimpancés no son siempre inofensivos. Son más fuertes que los humanos, y, cuando están alterados, pueden ser peligrosos. Siempre hay una pequeña probabilidad de que ataquen.

Diversión. Al igual que los humanos, los chimpancés a veces se aburren e idean juegos para divertirse.

Pulgares oponibles en los pies. Los chimpancés, como todos los primates, cuentan con pulgares oponibles (incluso en los pies), lo que les permite agarrar con precisión casi cualquier cosa.

Morir de pena. Un chimpancé puede deprimirse y morir de pena ante la pérdida de un ser querido, como por ejemplo, la madre.

Dormir bien. Los chimpancés son muy comodones, cada noche fabrican “nidos” para dormir. A veces incluso preparan una almohada con las hojas más tiernas. No suelen dormir en el mismo nido dos veces.

Crías de chimpancé. Tienen un mechón blanco en la parte trasera, que desaparece en la edad juvenil.

El peluche viajero de Jane. Mr. H, el mono de peluche que viaja desde hace 60 años a todas partes con la primatóloga Jane Goodall, fue un regalo de un marino estadounidense llamado Gary Haun. Goodall es una de las personas que mejor conocen el comportamiento de los chimpancés.