El felino se convirtió en el centro de atención del enlace y acaparó todas las miradas de los novios e invitados.

Richard Scott Larson es un periodista norteamericano que el pasado fin de semana estuvo invitado a un casamiento. Sin embargo, no fue en calidad de novio, padrino ni ninguna otra figura importante del enlace: su misión era la de cuidar de su gato, que era quien ejercía de padrino y el encargado de llevar los anillos de la boda.

El felino llegó en un carrito vestido con un cuello de frac y luciendo un porte espléndido. Tanto que acaparó todas las miradas de los invitados, pero también de los novios, que cayeron rendidos a su encanto. Era el encargado de llevar las alianzas hasta el altar y, por eso, se presentó tan elegante.

El gato se llama Moose y llegó a la ceremonia en un cochecito adornado con flores y con su elegante vestimenta. Además, iba completamente erguido durante el trayecto, lo que le hacía aún más imponente. 

Un día después, el propio dueño del felino, Richard Scott Larson, contaba que Moose se había encontrado en el enlace con el otro gato de la casa, Lily, que se había puesto celosa de la elegancia de su compañero de piso y había decidido subirse al carrito para acompañar a Moose.

A partir de esto, son muchos los que piensan que Moose podría ganarse la vida cobrando por acudir a bodas, algo que quizás su dueño se pueda plantear en el futuro. Mientras, se ha convertido en el gato más mediático de la semana en las redes sociales.