La estación de la primavera llega con sus colores florales, con su energía del sol, con el canto de los pajaritos, con los latidos acelerados, y con algunas curiosidades por descubrir…

Origen mitológico: Perséfone, cuenta la tradición, era hija de Deméter, una diosa agrícola y de la tierra, y al ser llevada por la fuerza bajo tierra al mundo de los muertos, se entristeció tanto y fue tan infeliz, que a Hades no le quedó más remedio que llegar a un arreglo: ella pasaría seis meses con él bajo tierra (correspondientes al otoño e invierno) y luego seis meses de vuelta con su madre (primavera y verano). Así, la época primaveral era para los griegos la celebración del retorno de la hija con Deméter, quien de pura alegría hacía florecer las plantas.

Vitamina D: Con el aumento de horas de luz, se produce un incremento de vitamina D en nuestro organismo y, según un estudio de la Universidad Médica de Graz (Austria), los hombres con mayor nivel de esta vitamina también presentan grandes picos de testosterona en sangre y, por consecuencia, un incremento de libido. De hecho, en estos meses, las consultas sexológicas se acrecientan.

Primavera depre: Los cambios bruscos de temperatura, que suelen ser frecuentes en primavera, acentúan las depresiones. El aumento de las horas de luz, unido a problemas digestivos o alergias, provoca alteraciones de sueño, un mayor cansancio físico e irritabilidad. Todo ello es un campo de cultivo para las depresiones.

Síndrome del corazón roto: Se conoce así a la cardiomiopatía de Takotsubo, un estrés físico o emocional intenso, que puede provocar síntomas similares a los de un ataque cardíaco: dolor en el pecho o dificultad para respirar. Sin embargo, no deja secuelas, ya que afecta al músculo cardíaco y no a las arterias coronarias. Mientras que los ataques cardíacos suelen ocurrir en invierno, el síndrome del corazón roto suele darse en los meses de primavera y verano.

Fiebre de primavera: Este término no es ninguna enfermedad, sino que se refiere a los síntomas psicológicos y fisiológicos asociados con la llegada de la primavera. Estos incluyen una mayor energía, dificultad para concentrarse en las tareas diarias, inquietud, nerviosismo y ganas de salir.

Egipto: La civilización del Antiguo Egipto construyó la Gran Esfinge de tal manera que estuviera perfectamente alineada con el equinoccio de primavera.