Un 29 de septiembre, pero de 1964, aparecía por primera este personaje pensado originalmente para una campaña de electrodomésticos, que nunca se lanzó.

El 29 de septiembre de 1964 debutó oficialmente como tira en Primera Plana. La tira pasó luego al diario El Mundo, donde se publicó hasta el 25 de junio de 1973. Sólo en Argentina se vendieron más de 20 millones de ejemplares de sus libros.

El mundo conoció a Mafalda a través de sus viñetas. Rebelde, incisiva, polémica, pero llena de ternura, representa la aspiración idealista y utópica de hacer de este un mundo mejor, aunque la envuelven el pesimismo.

Los comentarios y ocurrencias de Mafalda son espejo de las inquietudes sociales y políticas del mundo de los años sesenta. Denuncia, a través de sus dichos y acciones, la maldad, la incompetencia de la humanidad y la ingenuidad de las soluciones propuestas para los problemas mundiales, como el hambre y las guerras.

El escritor y filósofo italiano Umberto Eco definió a Mafalda como “el personaje de los años 70. Tiene ideas confusas en materia política, no consigue entender lo que sucede en Vietnam, no sabe por qué existen pobres, desconfía del Estado, pero tiene recelo de los chinos. Sin embargo, tiene una única certeza: no está satisfecha”.

Si algo faltaba para que el personaje más popular de Quino sea realmente masivo e inclusivo era lograr que se editara en braile. Y sucedió en Cuba, en 2016, donde fue editada por primera vez en este sistema, gracias a un convenio firmado entre su creador y la secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia.

Incomoda frecuentemente a los adultos con sus cuestionamientos sobre lo socialmente establecido y sus preguntas relativas al manejo político del mundo.  Entusiasta de Los Beatles, el Pájaro Loco y los panqueques, detesta en cambio la sopa (según explicó el propio Quino, el odio de Mafalda hacia la sopa representaba una metáfora sobre el militarismo e imposición política de la época).