A fines de 2019, la modelo anunció que cambiaría su nombre y finalmente reflejó su deseo legalmente.

A fines de 2019, luego de atravesar un fuerte proceso interno, a raíz de su denuncia por acoso a Juan Darthés y el revuelo que sus declaraciones causaron en los medios, Calu Rivero tomó una importante decisión en relación a su identidad y decidió llamarse Dignity, en representación al cambio que tuvo en su vida, en búsqueda de la dignidad.

«Una nueva piel. Un relato que dejé ir. Un cambio de actitud que me enriquece, pero no define. Mi nueva actitud de vida está motivada por los valores de ser. Es ser honesta conmigo misma y con los demás. Es amor propio. Yo ahora escojo y decido todo», anunció en sus redes sociales junto a un video en el que se la veía desnuda. Y tras pedir que la llamaran por su nuevo nombre, aclaró: «Este cambio de actitud es mi nuevo tesoro, el silencio mi juguete preferido y el refugio donde nos encontramos mis pensamientos y yo».

A casi dos años de aquella revelación, la catamarqueña de 34 años oficializó su nueva identidad en su documento y subió a sus redes sociales una imagen en la que se ve que firmó como «Dignity» su cédula de identidad. «Dignidad, es una palabra que me estuvo resonando mucho tiempo y tiene que ver con una actitud de vida enfocada desde otra perspectiva. Es silenciosa, humana, positiva, digna, intuitiva, espontánea. Es tratar de estar en armonía con todo lo que me rodea», reflexionó en una entrevista.

Cabe recordar que luego de todo lo sucedido con el tema Darthés durante las grabaciones de Dulce amor, Rivero decidió probar suerte en el exterior y se instaló en Estados Unidos y cambió completamente su estilo de vida para llevar una rutina mucho más conectada a la naturaleza y su costado espiritual. Desde entonces comparte sus reflexiones en las redes sociales, sobre todo en relación al empoderamiento femenino.