Ocurrió en el Reino Unido, donde un hombre recibió en su domicilio una multa cuya prueba era la foto de una señora caminando por un carril prohibido que vestía una remera con la patente de su auto.

Un hombre recibió esta semana una multa por invadir un carril exclusivo para buses de pasajeros. Se trata de una infracción que podría ocurrirle a cualquier conductor distraído, pero lo curioso es que en este caso el incumplimiento no sólo no existió, sino que la única prueba en contra de este británico era la foto de una mujer caminando por ese carril, con una remera donde se lee una inscripción similar a la patente de su vehículo.

La foto que le llegó como prueba de la infracción muestra a una señora caminando con una remera que tenía la inscripción KNITTER y tenía una letra tapada por el bolso cruzado que llevaba en ese momento.

Lo curioso es que el radar, en una nueva prueba de que la tecnología no es infalible, lo leyó como KN19 TER, por lo que sacó una foto automáticamente y así generó una multa.

El protagonista de esta historia, revelada por la BBC, es David Knight, conductor de 54 años y dueño de una Volkswagen Transporter. La patente fue comprada especialmente por su mujer, Paula, en un guiño al apodo Knighter por el que es conocido entre sus amigos.

La infracción supuestamente había tenido lugar a más de 200 kilómetros de distancia de su casa de Surrey, un condado ubicado al sur de Londres. Tuvo un valor inicial de 60 libras y luego ascendió a 90 libras (el equivalente a alrededor de 12.300 pesos según el tipo de cambio oficial), porque no hubo respuesta por parte de David.

De acuerdo a lo publicado por la BBC, la multa fue desestimada tras reconocer que todo se trató de una falla de la tecnología del radar.

“Obviamente, nadie había mirado la imagen y había sido generada por la computadora”, dijo David en diálogo con el Daily Mail. “Nos hemos reído mucho de esto. No había forma de que yo pagara por una mujer que camina en un carril con una remera escrita”, reconoció.