Científicos de la Universidad de York, indican que bastarían de 20 a 90 minutos en la naturaleza de manera regular por al menos 8 semanas para percibir los cambios.

Una nueva investigación sugiere que agregar algo más de vegetación a la vida cotidiana puede implicar beneficios concretos y demostrables en los comportamientos de salud. Los científicos de la Universidad de York indican en él que participar de manera periódica en más “actividades basadas en la naturaleza” puede mejorar la salud mental entre los adultos, incluso para aquellos que ya luchan con una condición de salud mental preexistente.

Una “actividad basada en la naturaleza” es prácticamente cualquier cosa que saque a las personas de la casa y las mantenga activas mientras están rodeadas de naturaleza y vida silvestre. Los ejemplos incluyen jardinería, salir a caminar o trotar, actividades de conservación y “bañarse en el bosque”, que significa ir a un área boscosa y tomarse un momento para sumergirse y disfrutar del ambiente.

Según este trabajo que sumó a una serie de especialistas de la Universidad de York junto a investigadores del Centro de Salud Sostenible de Oxford, las actividades basadas en la naturaleza que duran aproximadamente de 20 a 90 minutos que se realizan regularmente durante ocho a doce semanas tienen el mayor impacto en la mejora del estado de ánimo, la disminución de la ansiedad y el aumento de la positividad general.

”Sabemos desde hace algún tiempo que estar en la naturaleza es bueno para la salud y el bienestar, pero nuestro estudio refuerza la creciente evidencia de que hacer prácticas en espacios naturales se asocia con grandes beneficios en la salud mental, señaló el autor principal del estudio, Peter Coventry, del Departamento de Ciencias de la Salud de la universidad.