Los rovers Curiosity y Perseverance mandan cientos de imágenes cada día que la agencia espacial no llega a procesar. Científicos a distancia pueden sumarse al proyecto.

En los últimos años tanto la NASA como otras agencias espaciales internacionales redoblaron esfuerzos para impulsar la presencia humana en Marte. Con nuevas sondas que lo orbitan, rovers que lo recorren y el desarrollo de futuros cohetes que alguna vez lleven a un humano a ese desolado mundo, el interés por el planeta rojo parece no tener límites.

Pero debido a que todos los algoritmos de aprendizaje automático requieren entrenamiento por parte de humanos, un nuevo proyecto reciente de la NASA acerca a cualquier persona en el mundo a ser parte de la investigación que por ejemplo, llevan hoy diariamente los rovers Curiosity y Perseverance en Marte.

Concretamente, la NASA está pidiendo a los científicos ciudadanos que etiqueten “características de interés científico en las imágenes tomadas por el rover Perseverance Mars de la NASA”.

“No es posible que ningún científico observe rápidamente todas las imágenes que envía el rover todos los días”, explicó Vivian Sun, científica del JPL que ayuda a coordinar las operaciones diarias de Perseverance y que es consultora del proyecto AI4Mars. “Nos ahorraría tiempo si hubiera un algoritmo que pudiera decir: ‘Creo que vi vetas de roca o nódulos aquí’, y luego el equipo científico puede observar esas áreas con más detalle”, agregó.

Perseverance tiene 23 cámaras y envía desde docenas hasta cientos de imágenes a la Tierra cada día para que los científicos e ingenieros las examinen en busca de características geológicas específicas. Pero el tiempo es escaso: después de que esas imágenes viajan millones de millas desde Marte a la Tierra, los miembros del equipo tienen cuestión de horas para desarrollar el siguiente conjunto de instrucciones, basadas en lo que ven en esas imágenes, para enviar a Perseverance.

En el futuro, etiquetar tales características geológicas también podría ayudar con la búsqueda en curso de vida en Marte, que incluye además del rover, un orbitador y naves espaciales que posibiliten el retorno de muestras marcianas que se espera que sea un hecho en la próxima década.