Hoy 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate, y por eso un escrito a puro mate con todo lo lindo que también lo rodea…

El Universo supo ponerme en el lugar exacto de este planeta. El punto exacto donde encontrarte a VOS, y también disfrutar de unos buenos mates.
Sin horarios, sin almanaques, simplemente un mate y el sabor de tus besos como un saludo a la vida de cada día.
La inspiración acaricia al corazón y me encuentra con una mano sobre el teclado y otra con el mate recién cebado.
Pisar el césped de la pasión, la hierba del campo, la yerba que te eleva hasta el cielo del color de mi bandera que flamea entre alegrías y otras penas.
Un mate compañero, un amigo, un hermano, un confidente, un tercero sin discordia, una excusa para el encuentro, un silencio interrumpido por una buena causa de aguas calientes.

Te saludo con respeto y pasión. Con la diez en el recuerdo de un grito de gol y el mate volcado a los pies del león, del pelusa, del dios humano, de la blanca tentación, de la red inflada, del pecho orgulloso, de la zurda dorada, de la estampa inmortal, definiendo por penales la vida, para bien o para mal.

Un tango suena de fondo, la pava chifla al compás para avisar el momento justo en que comienza la procesión.
Un mate, otro mate, y van cientos en el día y mucho más también.
Todo sucede en un momento, como esos abrazos de 5 minutos que duran una eternidad.

Un mate y un beso.
Un mate y una sonrisa.
Un mate y las palabras.
Un mate y el tiempo compartido.
Un mate y vos… y yo.