La moza del hotel donde se hospedaba el ídolo le cantó “Tanto amor” y este la escuchó y aplaudió.

“No sé cómo encontrar un rincón en el mar. Para ahogar la mitad del olvido ¿Cómo tanto amor pudo hacernos tanto mal?”, se escucha en los pasillos del hotel en la localidad de Hernando, a 152 kilómetros de Córdoba Capital, donde el domingo se realizó la Fiesta del Maní. Sorprendido por aquel sonido, Abel Pintos frenó y se puso a contemplar a la intérprete.

Agostina Cabrera es una joven de 19 años que trabaja desde hace tres meses como moza y que es fanática del músico. Contó que desde hacía varios días sabía que él se hospedaría en el hotel donde trabaja: “Yo tenía una felicidad, y quería atenderlo. Lo atendí el sábado a la noche, se mostró humilde, siempre me llamó la atención eso y quedé más encantada”.

Agostina le contó a sus jefes que cantaba y ellos le insistieron para que le cantara a su ídolo. Y así lo hizo. Cuando él se dirigía por el pasillo, sus compañeros le dieron el visto bueno para que empiece su interpretación y fue Abel uno de los primeros en aplaudirla.

Una vez que él se retiró con sus compañeros del hotel celebraron. “No sé cuántas veces me aplaudieron”, dijo con un dejo de timidez y apenas pudo, le mandó el video a su familia: “Me apoyan mucho felices. Papá lloraba de emoción, igual que mi mamá, toda mi familia. Justo cuando pasó esto no había Wi Fi en el hotel así que la llamé a mi mamá y le dije ‘pasame datos que te mando una sorpresa’”.