El deterioro de un área natural se evidenció en la costa de la isla Gran Canaria, según un informe publicado por Reuters.

Las Dunas de Maspalomas, en la isla de Gran Canarias, son una reserva natural especial y se encuentran protegidas. Junto con el resto de los lugares turísticos de ese archipiélago español, se trata de un punto de atracción para los turistas de todo el mundo, pero especialmente los del norte de Europa, atraídos por el sol y el buen clima todo el año. Pero también es una zona conocida porque suele ser usada para encuentros sexuales al aire libre.

Un informe reciente publicado por la agencia Reuters reveló que esa práctica en un sector agreste está generando problemas en el ecosistema de las Dunas de Maspalomas.

El estudio no se posiciona contra estas manifestaciones de la sexualidad, sino a la responsabilidad de los paseantes para no generar afectaciones en esta singular área natural. Y a la necesidad de generar conciencia en torno de evitar dejar esparcidos residuos y de cortar vegetación.

La zona se ha visto afectada por residuos altamente contaminantes como son las colillas de cigarrillos, los condones, entre otros desechos. Además, se han removido arbustos para crear espacios más resguardados y que den mayor privacidad para estos encuentros. También se detectó la compactación del suelo para formar veredas que conducen a esos espacios.

Las plantas raras son las primeras en desaparecer, por lo que eso afecta la conectividad de los animales. Es decir que, por ejemplo, una lagartija tendría que correr de un parche con vegetación a otro, exponiéndose más a los depredadores. A partir de esos escenarios el ecosistema comienza a fragmentarse en islas aisladas, lo que eventualmente puede desestabilizar el ecosistema en su conjunto, indicó el informe.

Europa casi ha acabado con estos ecosistemas arenosos semivegetados, debido al desarrollo masivo a lo largo de sus costas desde la década de 1970, por lo cual este territorio español es de vital relevancia.