La diferencia entre “desear” algo y “declarar” algo es el compromiso. Este fin de año, al brindar deseando “salud, por un gran año”, que no sea sólo un deseo, que sea una declaración.

Cada decisión tiene un poder creativo. Que tus decisiones este año sean sencillas. Paso a paso. Sueña en grande, actúa en pequeño. No necesitas un golpe de suerte, te necesitás a vos, en paz, en armonía. Tu futuro depende de tus decisiones.

Elegí tu aprobación antes que la aprobación de los demás. La autoestima es la percepción que tenés de vos mismo, la imagen que tenés de vos, tu amor propio, tu confianza.Cuando comenzás a hablar bien de vos mismo, entonces dejás de esperar que la estima venga de afuera y la estás construyendo vos. Tu autoestima es el capital más importante que posees. La persona más importante de tu vida sos vos mismo. Elegí aprobarte.

Elegí perdonarte cuando te equivoques. Una sana autoestima consiste en aceptar que hay cosas que hacés bien, otras regular y algunas mal. Aceptar los errores es señal de una buena autoestima. Recordá: hay vida después del error. No construyas monumentos de tus equivocaciones. Perdonate o perdoná, extraé un aprendizaje de lo sucedido, capitalizá la situación y seguí adelante. Elegí perdonarte.

Elegí rodearte de gente positiva. Perseverar en las malas relaciones anula tu potencial de felicidad, bienestar y propósito. El riesgo del fracaso aumenta cuando nos rodeamos de la gente que obstaculiza. Definí quién o quiénes son las actuales personas de las que debés alejarte y quién o quiénes son las personas de las que debés rodearte. Este nuevo año, tomá la decisión de vincularte con gente que añada valor a tu vida. Elegí rodearte de gente positiva.

Elegí hacer lo que amás. Muchas veces nos encontramos haciendo demasiadas cosas que son de poca trascendencia para nuestras vidas. La vida es demasiado corta como para estar haciendo lo que no te gusta o no te hace feliz. Estar ocupado no quiere decir necesariamente estar en el propósito. Elegí hacer lo que amas.

Elegí viajar liviano. Las líneas aéreas cobran por peso adicional al permitido en las valijas. No prohíben que viajemos con exceso, simplemente nos lo cobran. De la misma manera en la vida pagamos por todo el peso innecesario que cargamos: las relaciones equivocadas, los lugares equivocados, las deudas monetarias o emocionales, las tristezas. El cuerpo, la mente y las emociones nos pasarán factura por estar llevando el peso innecesario. Cuidate. Elegí viajar liviano.