Además de hidratarse, se recomienda evitar el consumo de bebidas alcohólicas y alimentos altos en grasas.

En días de mucho calor, en especial bajo los rayos del sol, el cuerpo puede responder de manera inesperada y perder momentáneamente la posibilidad de regular la temperatura interna. Esta falla en el sistema de refrigeración del organismo genera el llamado golpe de calor, situación peligrosa para nuestra salud, pero que teniendo en cuenta algunas recomendaciones vas a poder prevenirla fácilmente.

* Tomar abundante líquido frío: agua, jugos sin azúcar, infusiones frescas. Acordate que con el calor, aumenta el requerimiento de líquidos, por lo tanto tenemos que hidratarnos aún más y no esperar a tener sed para hacerlo.

* Llevate cantimploras o botellas con agua fresca en el bolso, mochila, auto.

* Hay que cuidar mucho a los niños y ancianos. Ofreceles agua fresca con mayor frecuencia. Mínimo cada una hora o una hora y media.

* Consumí preparaciones livianas, lo más naturales posibles. Sin mucha cantidad de grasas. Preferí frutas, licuados, verduras, ensaladas, tartas, siempre que puedas, darle prioridad a la comida casera.

* Los bebés que se alimentan exclusivamente a pecho no necesitan tomar agua, amamantalo con mayor frecuencia. No hay que exponerlos al sol directo hasta los seis meses. Es necesario mojarles la piel y consultar ante baja reacción, diarrea o vómitos.

* Evita las bebidas alcohólicas, gaseosas regulares y alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sodio.

* No es el momento para hacer ejercicio físico intenso bajo el sol y mucho menos utilizar métodos extraños para aumentar la sudoración. Cuando transpiramos, perdemos líquido, no grasa.

*  Recordá que el protector solar cuida la piel pero no previene el golpe de calor.