El 9 de febrero se celebra el Día Mundial de la Pizza, una de las comidas más populares del mundo y representativas de la gastronomía italiana.

De acuerdo a los registros históricos, los principales antecedentes de esta comida remontan a la época del antiguo Egipto, Grecia, Persia y Roma. Los persas se alimentaban durante el periodo 521-500 a.C. a base de un pan plano de forma circular, al que se le agregaba queso y dátiles.

En la Antigua Roma los soldados solían comer este mismo pan, pero con aceite de oliva y hierbas. Con el paso de los años, en Nápoles se comenzó a agregar tomate, dando origen a lo que se conoce como la primera pizza.

La pizza Margarita consistía en representar los colores de la bandera italiana, con el rojo del tomate, el blanco del queso mozzarella y el verde de las hojas de albahaca en su decoración.

La primera pizzería del mundo se abrió en Port’Alba en Nápoles, Italia, a finales de 1.800.

Renato Viola, un maestro pizzero italiano, creó la pizza más cara del mundo, con un valor de 8.300 euros. Denominada “Luis XIII” la preparación incluye langosta, mozzarella de búfalo, tres tipos de caviar, squilla mantis y sal rosa australiana.

En 2017 en Los Ángeles, California, el Récord Guinnes premió a la pizza más larga del mundo con 1,93 kilómetros de longitud.

En 2017 la pizza napolitana fue nombrada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

En 2001 se realizó la entrega de pizza más cara del mundo, cuando enviaron una pizza a la Estación Espacial Internacional. El operativo costó más de un millón de dólares.

En 2021 en Lyon, Francia, crearon una pizza de 834 quesos durante Sirha Lyon, una feria internacional de hostelería, que batió un nuevo Récord Guinness.