Hoy la noticia se transforma en inspiración literaria. El encuentro con una mujer que represente a todas y a ninguna. Porque hoy es el Día de la Mujer, pero también lo es cada día en cada vida.

Mujeres que luchan por sus derechos y con la otra mano también.

Mujeres que saben reír y llorar con la misma intensidad.

Mujeres que supieron dar vida, incluso mucho después.

Mujeres que aprenden y emprenden.

Mujeres que son musas, que son escritoras, mujeres que son lectoras, mujeres que son las páginas de los libros que todavía no se alcanzaron a escribir.

Mujeres que son la cima lejana y la base segura.

Mujeres que son más de mil demonios y el ángel que nos protege a su modo y estilo.

Mujeres descalzas y de tacos altos.

Mujeres con altura más allá de medidas.

Mujeres de curvas diversas y rutas por recorrer.

Mujeres que son constelaciones universales y hasta el mismo centro del planeta.

Mujeres que saben andar empedrados, ríos revueltos, que saben bailar, que saben brillar para acompañar a la luna.

Mujeres que despiertan aún dormidas.

Mujeres que caen y saben levantarse.

Mujeres que gritan, que gimen, que susurran, que dicen.

Mujeres que leen manos y corazones.

Mujeres que inspiran a un mundo mejor para todos.

Mujeres con alma y vida.


Porque hoy es el Día de la Mujer, pero también lo es cada día en cada vida.