Una dolencia importante en la garganta marca el final de los shows para el gran artista español, que seguirá componiendo, grabando discos, pintando y haciendo libros de poemas.

Con una trayectoria de más de 35 años arriba de los escenarios, Enrique Bunbury, uno de los cantantes españoles más exitosos del rock n roll, anunció que no hará más conciertos después de la gira que lo tendrá rodando por los Estados Unidos y España este año.

Afectado desde hace varios años por un dolor en la garganta, el aragonés de 54 años anunció su retiro por medio de sus redes sociales: «Desde el momento que salgo de mi casa y comienzan viajes y shows, un compendio de síntomas y dolores me acompañan desde la mañana hasta el momento de subirme al show. He escuchado diferentes nombres y diagnósticos. La realidad es que mi garganta se cierra e irrita, y mis vías respiratorias dificultan el más leve ejercicio y la ejecución de mi trabajo. De manera que lo que normalmente era un placer y deleite, se ha convertido en fuente de inmenso dolor y sufrimiento. Nada de esto me ocurre jamás si no estoy de gira».

 Y Bunbury comunicó su determinación a todos sus fans: «Así, he tomado la decisión, muy meditada y consciente, de abandonar mi actividad interpretativa, en los conciertos y tours. Los conciertos que quedan pendientes de aquí a septiembre de 2022 en Estados Unidos y España serán los últimos que realice».

Sobre su futuro profesional y personal, el intérprete oriundo de Zaragoza expresó: «A partir de ahora, se abre ante mí un sinfín de posibilidades, en las que lo creativo, componer canciones, grabar discos, pintar y escribir libros de poesía, forman parte de mis objetivos. Tengo la edad para hacer este cambio importante en mi vida y el apoyo de mi familia y management. Quiero agradecer y ser extremadamente respetuoso con todos los que me acompañaron hasta aquí, el público que me entregó su cariño y amor, en los más de 1.500 conciertos que he ofrecido en mi vida, en España, Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Japón. En estos 35 años, me he subido a los mejores escenarios del mundo y algunos de los peores, he actuado delante de 25 personas y de 250.000 y, en la mayoría de ellos, he tenido la fortuna de disfrutar de una época en la que no se veían ni mascaretas ni celulares. ¡Gracias sinceras!».