Las personas excepcionalmente agradecidas cosechan grandes beneficios. Claves para convertir la experiencia en una costumbre diaria y saludable.

Para muchas personas, la gratitud no está reservada para ocasiones especiales, como puede ser la Navidad o la Acción de Gracias. En cambio, se convierte en un hábito diario en las buenas y en las malas. Y la ciencia muestra que contar constantemente tus bendiciones de esta manera en realidad reconfigura nuestro cerebro para hacer que ver lo positivo en la vida sea más fácil y automático.

Pensar en la muerte con regularidad: Esto puede parecer una forma horrible de mejorar su salud mental, pero la idea en realidad tiene raíces profundas. Los filósofos estoicos abogaban por el “memento mori”, o contemplar regularmente su propia muerte. Los estudios muestran que visualizar sus propias muertes hace que las personas se sientan más agradecidas. Si bien la idea de recordarse uno a si mismo su propia muerte inevitable es sombría, la oscuridad del pensamiento en realidad sirve para iluminar todo lo que es bueno y bueno en tu vida por contraste. Para aumentar su gratitud, intente recordar con regularidad todo lo que perderá algún día.

Las tostadas pueden ayudar: Es el desayuno un ejemplo de cómo los más agradecidos entre nosotros muestran su aprecio. No solo están agradecidos por la comida. Están agradecidos por las tostadas. Las personas más agradecidas, en otras palabras, “son habitualmente específicas”. Centrarse en los detalles exactos de aquello por lo que está agradecido hace que la expresión de gratitud se sienta más auténtica, ya que revela que quien agradeció realmente estaba prestando atención y no se limitaba a seguir los movimientos. Sentirnos agradecidos nos hace sentir bien. Expresar realmente ese agradecimiento a los demás nos hace sentir aún más increíbles.

La RAE define “dar las gracias” como el acto de manifestar el agradecimiento por el beneficio recibido. Pero decirlo y ejecutarlo implica más que un mero compendio de letras asociadas: sentirse agradecido y reportarlo mejora la salud y es un buen inductor del sueño.