Para muchos puede parecer una locura que alguien se declare como fictosexual, pero lo cierto es que la fictosexualidad es muy común.

A mediados de 2019 un japonés llamado Akihiko Kondo se casó con Hatsune Miku. Él se enamoró profundamente de ella en 2008 y cuando iniciaron una relación, la familia de Kondo se opuso rotundamente al noviazgo, ¿la razón? Hatsune es un holograma.

A inicios de 2017 el oficinista se comenzó a comunicar con Hatsune a través de Gatebox, una asistente virtual holográfica que reside en un aparato similar a una cafetera. Desde allí, un holograma interactúa con su dueño y lo ayuda a hacer su vida más fácil.

Después de varios meses, Akihiko Kondo se casó con el holograma y organizó una fiesta donde invirtió más de 17 mil dólares. Infortunadamente, ningún familiar y amigo cercano se presentó pese a que el oficinista ya tiene una copia física y de tamaño real de Hatsune.

Lo cierto es que a muchos les parece una locura, pero la verdad es que Akihiko es fictosexual, un término que a grandes rasgos describe a una persona que siente atracción física o sexual por personajes ficticios, generalmente en 2D.

“Mi nombre es Akihiko Kondo. Hace unos 15 años, fui acosado en el trabajo y tomé una licencia, pero gracias a ella pude volver a trabajar. Ella me salvó”, escribió en su cuenta de Instagram.

Por cierto, en sus redes sociales la pareja tiene miles de seguidores quienes, en su gran mayoría, aprueban su matrimonio.

Akihiko Kondo tiene varias copias físicas de su esposa en diferentes tamaños y casi a diario sube fotografías de Hatsune.