El eclipse lunar total pasó y asombró a quienes tuvieron la oportunidad de disfrutarlo desde la mayor parte del continente americano, como así también en los confines occidentales de Europa y África y el lado oriental del Pacífico.

El rojo tiñendo la blancura del satélite natural de la Tierra se mantuvo en ese estado durante 1 hora 20 minutos. Después comenzó a descubrirse a medida que salió del cono de sombra que emite la esfera terrestre.

El fenómeno arrancó a las 22:32 y terminó a las 3.50 de la mañana, aproximadamente. Tuvo una duración de aproximada de 5 horas y 19 minutos. A las 22:32 empezó la primera fase del fenómeno astronómico, cuando la Luna entró en la penumbra de la Tierra. Apenas minutos más tarde, a las 23:28 dio inicio el eclipse parcial donde nuestro satélite natural comenzó a oscurecerse cada vez más, al no recibir la luz solar en forma directa, lo que provoca que comience a teñirse de un color rojizo.

El color rojizo que adopta la Luna se explica por el hecho de que la atmósfera terrestre desvía los rayos rojos de la luz solar hacia el interior del cono de sombra, y la Luna puede reflejarlos. Desde las 0:29 el eclipse fue total y tiñó la Luna de rojo.

El paso de la luna llena a través de la sombra de la Tierra es igualmente visible desde todos los lugares del hemisferio donde la Luna está sobre el horizonte. Y a diferencia de un eclipse solar, que requiere precauciones especiales de visualización para evitar daños en los ojos, un eclipse lunar es perfectamente seguro de observar. Todo lo que necesita son tus ojos, pero los binoculares o un telescopio te darán una vista mucho mejor.

El próximo eclipse lunar tendrá lugar el 8 de noviembre y se podrá ver en Europa y África. En Sudamérica solamente se verá en forma parcial.